1. stepbystepcollective:

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    Después de presentar a Carlos volvemos con una nueva incorporación que hace mucho teníamos en mente. Jem Kuhn es una joven creativa de Costa Rica que mediante su variado arte trata desde esteticismo a crítica social pasando por discursos de belleza humana y medioambiental. Nos intriga mucho…

    (Source: stepbystepcollective)

     

  2. "En la noche me duermo con un verso en la boca y un poema en mis manos"
    — K. Kuhn
     
  3. Siento mis piernas temblar. Pero no hace frío. Es la adrenalina que sube por mi cuerpo al volverte a ver. 

    Me miras con esa sonrisa juguetona. 

    Y me dejo caer. Una vez más.

    Viniste por mí. Una vez más.

    Y no supimos dormir esa noche, hasta ver el amanecer.

     Algunas cosas no dejan de cambiar.

     
  4. Te acercas, con paso lento y giras tu rostro delicadamente como susurrándome un aire de inocencia y felicidad anticipada.

    No estás sola.  Tus hechizos te acompañan y me embriagan al tenerte en mis brazos. Aquí estoy y pareciera mentira que otros días las manos que me tocan no son las tuyas. 

    Esta noche es nuestra. Nadie más nos acompaña, aparte de nuestros deseos incontrolables de nunca separar nuestros cuerpos.  Las sábanas se atormentan, mis labios te besan y nos despedimos de la tierra una vez más.  Me susurras y me dices que eres mía, que no existe nadie más.  Eres mía. Pero no soy tuya. 

    Hoy existo por ti. 

    Ahora no lo sé tan bien.  

     
  5.  
  6. Te vi pasar por el jardín, cabello de arco iris, brillando bajo el sol. Aquella mirada inocente, escondiendo palabras secretas, bajo la luz de la luna, cada noche me escribías. 

    Fuiste una voz apagada, sin embargo, tus cartas un amor me reclamaban.  Maldito verano, mi vacío en vano me resguardó. Nunca le entregué lo que sus manos más ansiaban.

    Inútiles versos le dediqué, mas solo dos almas logré engañar.  Permití que el tiempo sellara nuestro destino con un silencio sin explicar.

    Ella creyó en mí como nadie nunca antes. 

    Pero la dejé esperando junto al muelle, aquella tarde de noviembre, cuando en rojo tu mar se convirtió y de gris, mi alma se manchó.

     
  7. Mientras se muerde los labios, gira su cuerpo al ritmo de la amarga melancolía. Su esencia nos hipnotiza pero su inocencia únicamente cicatrices ha logrado marcar. 

    Qué maldito su eterno amor, por arte de magia la he logrado cautivar. Su propio instinto la alimentó y la dejó sedienta de imaginación. Oh dulce perfume; su mirada con mi desgracia se mezcló.

    Sus besos me arrastraron hacia el mar. Ahora le imploro a la marea; cuando sube me quita el respirar.

     Un día me dejé llevar con la corriente, a ojos cerrados, dejé mi suerte flotando en el alta mar.

    Desgraciada fue la tuya, tus llantos los dejé de escuchar. 

     
  8. Me apodero de su conciencia y con mis manos la sedusco hasta llegar a su oreja.

    Recorro cada detalle y cada estrella de su cuerpo, como una galaxia en movimiento.

    La dejo sin aliento al morder su suave piel, sellando su rosa con una dosis de placer.

    Su respiración agitada es guia de mi placer, con cada nota de su voz la dirigo hacia el amanecer,

    sus delicadas manos sin soltarme me llaman con colores que no hay.

    La rodeo con delicadeza y mis labios recorren su templo.

    Su belleza duele

     
  9. La Luna Fragmentada

    Su luz baila con las ondas del agua, haciendo sonar una dulce melodía que nadie logra descifrar.

    Sus brazos se estiran y acarician las copas de los árboles hasta llegar a sus raíces.

    Sólo ella conoce la soledad de los náufragos navegando en alta mar.

    Sólo ella se queda conversando con el viento.

    Y a mí siempre me encuentra esperándola para susurrarle mis miedos..

    Ahí fue cuando la luna se comenzó a fragmentar.

    Mientras su piel acaricia mis párpados, fragmentos de luz viajan hacia mi interior,

     

     

     
  10. Me tiembla el pulso

    me hierve el cráneo

    pero aún no siento el golpe.

    Me doy cuenta de lo peor.

    Me he convertido en su monstruo, esa oscuridad que la cubre

    aquel manto lleno de sombras;

    y quizás ella nunca entienda porque nunca le confesaré

    y ahora yo sabiendo la verdad, yo jamás la esperaré.